Los Extensores HDMI son cables que nos permiten transportar la señal de vídeo HDMI (en 4K), alejándonos de la fuente de salida.
La situación típica es la de hogares donde hay instalados varios soportes de vídeo a los que se conecta una única fuente de la que sale la señal en alta definición; el ejemplo clásico es el de un decodificador Sky que debe hacer llegar su señal a televisores, ordenadores y pantallas diferentes instaladas en la casa, incluso en habitaciones distintas.

Otra situación típica es la de la distribución de la señal de vídeo dentro de una sala de exposición, donde hay instalados varios monitores en los que debe distribuirse la información de vídeo. Y, les aseguramos, que podríamos enumerar muchos otros casos que aún no se les han ocurrido.
Hoy en día, la tecnología permite que este tipo de cables transporte la señal incluso a largas distancias, hasta decenas y decenas de metros, dependiendo del tipo de dispositivo que elijamos instalar y de la necesidad que debamos resolver, esto sin perder calidad y distribuyendo así la señal de vídeo en los soportes de destino.
Este tipo de extensor, además, admite el control remoto de la señal del mando a distancia, gracias a un receptor y transmisor de infrarrojos que permite que los cables LAN y el reproductor se comuniquen, controlando el dispositivo de forma remota.
¿Qué significa esto? Que, en cualquier momento y desde cualquier habitación, pueden controlar sus soportes y ver, con total comodidad, lo que quieran que aparezca en los vídeos, ya sea por trabajo o para disfrutar de unos minutos de relax y ocio.
Existen muchos tipos de extensores HDMI profesionales y aquí encontrarán la guía completa que les ilustra la diferencia entre un modelo y otro y que les proporciona algunos consejos para elegir el más adecuado a sus necesidades.




