Ya saben que elegir las luces LED permite reducir el consumo de energía eléctrica y, por lo tanto, evitar que la factura de la luz sea excesivamente cara; además, en esta época, las bombillas incandescentes que aún no han sustituido generan calor que, sumado al veraniego, no hace más que aumentar la temperatura dentro de sus casas.
En este periodo, además, es absolutamente preferible privilegiar la luz solar sobre la artificial, también porque los días son más largos y nos permiten, incluso dentro de nuestras viviendas, disfrutar más de la luz natural. Las luces, si no lo hacen ya, deben apagarse cuando no se está en casa, pero también cuando no se está en una habitación durante mucho tiempo.
Por último, si sus electrodomésticos están conectados a una regleta y esta regleta tiene un interruptor que se ilumina si está en modo encendido, asegúrense de necesitarlo, porque ese piloto luminoso consume electricidad, del mismo modo que consumen electricidad todos los electrodomésticos que dejan en modo de espera (stand-by).
Son pequeños gestos que, si se suman a otras acciones cotidianas, nos permiten aún más respetar el medioambiente y, por qué no, ahorrar.




