Si en su casa hay varios dispositivos para conectar a una fuente de la que proviene una señal HDMI no hay ningún problema, ni siquiera si hay distancias importantes entre un dispositivo y otro o si, por ejemplo, la pantalla se encuentra en una posición difícil de alcanzar con un cable.
Si la calidad de la señal es un buen punto de partida, lo que hay que considerar inmediatamente después es la distancia que se debe cubrir para que la señal llegue de la mejor manera al equipo de destino.
En este caso vienen al rescate los extensores HDMI, que permiten cubrir hasta 70 metros de distancia entre la fuente de la señal y el dispositivo de destino.
Obviamente, de este tipo de productos existen diversas tipologías, dependiendo del resultado que se quiera obtener y de la forma en que esté estructurada su vivienda. 
Si los extensores HDMI inalámbricos transmiten una señal Full HD cubriendo distancias que no superan los 20 metros, para distancias superiores hay que recurrir a la tecnología cableada que utiliza el cable Ethernet; además, hay extensores que transmiten a través de un cable una señal 4K y que pueden cubrir distancias mucho más largas y llegar hasta 70 metros de cable, además, si los cables son de fibra óptica, las distancias pueden ser mucho mayores.
Se trata, en este caso, de soluciones adecuadas no solo para los hogares donde, por ejemplo, desde un decodificador se debe llegar a un televisor que se encuentra en una habitación diferente, sino también en situaciones como las relacionadas con la videovigilancia, las videoconferencias y las sesiones de enseñanza en las escuelas.
Otro punto a tener en cuenta son los accesorios, como el mando a distancia, que permite operar un control remoto y que actúa gracias a los infrarrojos.




