La luz intensa provoca estornudos. Parece una de esas noticias falsas con las que a menudo nos topamos en la web, pero no es así. De hecho, parece que muchas personas, ante una luz intensa, no pueden evitar estornudar. Se trata de un reflejo que afecta al 15-30 % de la población y que "golpea" especialmente a quienes tienen los ojos verdes.
Por lo general, los estornudos sirven para liberar la nariz de gérmenes e impurezas; sin embargo, hay casos en los que algunas personas expuestas a la luz repentina del sol, a los flashes de los fotógrafos u a otras fuentes luminosas responden con un estornudo.
Los ingleses la llaman síndrome ACHOO (Autosomal dominant Compelling Helio-Ophtalmic Outburst) y no es casualidad la referencia a la onomatopeya; para nosotros es el estornudo fótico reflejo (o fotoptarmosis).
Aunque se trata de un síndrome bastante extendido, cabe precisar que no es una condición médica grave.
¿Pero de qué deriva el estornudo fótico reflejo?
Todavía no hay una explicación unívoca, pero existen diversas teorías que explicarían su origen. Descubrámoslas juntos:
- INTERFERENCIA ENTRE EL NERVIO ÓPTICO Y EL TRIGÉMINO
La intensa activación del nervio óptico que responde a la luz podría estimular al nervio trigémino adyacente, responsable de algunos movimientos faciales. Por lo tanto, el cerebro podría confundir el estímulo luminoso con un irritante nasal y responder en consecuencia.
- RESIDUO EVOLUTIVO
Por alguna razón que no nos queda clara, en algún momento de nuestra historia evolutiva, estornudar ante una luz repentina debió de ser "ventajoso" y esta reacción de alguna manera ha llegado hasta nuestros días, manifestándose en el 15-30 % de la población.
- REACCIÓN PROFUNDAMENTE ARRAIGADA EN EL CEREBRO
Según un estudio suizo de hace algunos años, la corteza visual de quienes estornudan ante la luz es más fácilmente excitable y, por tanto, más sensible que la de los individuos que no tienen esta reacción. El estornudo fótico reflejo sería, por tanto, una respuesta aún más profunda que el reflejo que nos impulsa, por ejemplo, a quitar la mano de la placa de la cocina aún caliente.
- ACTIVACIÓN DEL SISTEMA NERVIOSO PARASIMPÁTICO
La exposición a la luz activaría el sistema nervioso parasimpático, responsable de las acciones involuntarias. Ante un flash luminoso dilatamos las pupilas o fruncimos el ceño, acciones que podrían suscitar espontáneamente otro reflejo: el del estornudo precisamente. No se explicaría, sin embargo, por qué entonces solo algunas personas estornudan ante la luz: una reacción que algunos estudios hipotetizan que es genética.




